Complicaciones de la diabetes: agudas y crónicas
Complicaciones agudas: cetoacidosis diabética (CAD)
Ocurre cuando al organismo le falta insulina de forma crítica y comienza a descomponer grasas para obtener energía, generando cuerpos cetónicos ácidos que se acumulan en la sangre. Es más frecuente en la diabetes tipo 1, aunque también puede darse en la tipo 2. Los desencadenantes pueden ser una infección, una dosis de insulina omitida o incorrecta, un accidente cerebrovascular o el uso de esteroides. Síntomas: náuseas, vómitos, dolor abdominal, respiración profunda y trabajosa, aliento con olor afrutado y, en casos graves, confusión o coma. La frecuencia de esta complicación varía considerablemente entre países; con el tratamiento actual, la mortalidad se estima en un rango de menos del 1 al 5%.
Estado hiperosmolar hiperglucémico
Hiperglucemia grave con deshidratación marcada, generalmente sin cetoacidosis significativa. A diferencia de la CAD, se desarrolla de forma gradual, a lo largo de días o semanas. Se asocia con mayor frecuencia a la diabetes tipo 2. Síntomas: sed intensa, micción frecuente, debilidad y, posteriormente, confusión, alteraciones visuales y descenso de la presión arterial. La mortalidad de este cuadro se estima más alta que en la CAD típica, en torno al 15%.
Hipoglucemia (bajada excesiva de azúcar)
Suele definirse como un nivel de glucosa por debajo de 3,9 mmol/l (70 mg/dl); se considera un rango normal aproximado de 3,9–6,1 mmol/l. Los síntomas perceptibles suelen aparecer solo con un descenso mayor, aproximadamente por debajo de 3,0 mmol/l (55 mg/dl). Los síntomas se dividen en dos grupos: "autonómicos" (palpitaciones, sudoración, temblor, ansiedad, hambre) y "neuroglucopénicos" (confusión, visión borrosa, dificultad para hablar, convulsiones, pérdida de conciencia). En personas con diabetes, la causa suele ser la insulina o ciertos medicamentos hipoglucemiantes, especialmente si la dosis no se ajusta a la ingesta de alimentos, se omite una comida, se realiza actividad física excesiva o se consume alcohol.
Complicación crónica: retinopatía diabética (ojos)
Daño en los vasos sanguíneos de la retina debido a hiperglucemia prolongada — una de las principales causas de pérdida de visión entre la población en edad laboral (20–64 años) en los países desarrollados. En las etapas iniciales suele cursar sin síntomas. Se estima que cierto grado de retinopatía se desarrolla en aproximadamente el 35% de las personas con diabetes; entre las personas con diabetes tipo 1, en torno al 25% a los 5 años del diagnóstico y hasta el 80% a los 15 años. El tratamiento actual puede prevenir la pérdida grave de visión en aproximadamente el 90% de los casos.
Complicación crónica: nefropatía diabética (riñones)
Disminución crónica de la función renal — una de las principales causas de enfermedad renal crónica y de insuficiencia renal terminal en el mundo. Suele progresar de forma gradual, a lo largo de años: desde una pequeña cantidad de proteína en la orina (microalbuminuria) hasta una proteinuria marcada y, finalmente, la necesidad de diálisis o trasplante. Las etapas iniciales suelen ser asintomáticas; los síntomas más tardíos (a menudo tras 5–10 años) incluyen edemas, fatiga, dolor de cabeza, náuseas y picazón en la piel. Según distintas estimaciones, la complicación renal se desarrolla en aproximadamente el 25–33% de las personas con diabetes.
Complicación crónica: neuropatía diabética (nervios)
Daño a los nervios relacionado con el deterioro de los pequeños vasos sanguíneos que los irrigan. La variante más común es la polineuropatía periférica (sensitivomotora), que afecta principalmente a los nervios más largos (pies, piernas), causando entumecimiento, hormigueo y dolor urente. La neuropatía autonómica puede afectar al corazón, la digestión, la vejiga y la función sexual. Se estima que la neuropatía periférica afecta a cerca del 30% de las personas con diabetes (a nivel mundial, aproximadamente 132 millones de personas). La pérdida de sensibilidad hace que las lesiones y úlceras en los pies pasen desapercibidas, y esta complicación se relaciona, según las estimaciones, con el 50–75% de las amputaciones no traumáticas de las extremidades inferiores.
Enfermedades cardiovasculares y otras consecuencias
La diabetes aproximadamente duplica el riesgo general de enfermedad cardiovascular; cerca del 75% de las muertes entre personas con diabetes se relacionan precisamente con la cardiopatía isquémica. La diabetes también se asocia con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular y de enfermedad arterial periférica (que además contribuye a problemas de circulación y al riesgo de amputación). Entre otras afecciones asociadas que menciona la literatura médica: pérdida auditiva, cálculos biliares, deterioro cognitivo y demencia, cataratas y glaucoma.