Causas de la diabetes tipo 1

La diabetes tipo 1 se basa en un mecanismo autoinmune: los linfocitos T atacan y destruyen las células beta del páncreas. La genética desempeña un papel importante — en particular la región de genes HLA (HLA-DRB1, -DQA1, -DQB1). Se estima la heredabilidad en un rango de 0,69 a 0,88, aunque la concordancia de la enfermedad incluso entre gemelos idénticos es de solo el 30–70% — lo que indica que los genes por sí solos no determinan completamente la enfermedad. Como posibles desencadenantes en personas genéticamente predispuestas, la literatura menciona infecciones virales y ciertos factores del desarrollo temprano, aunque su papel causal no está definitivamente demostrado.

Según los CDC, la diabetes tipo 1 no está causada por la alimentación ni por el estilo de vida, y actualmente no existe una forma conocida de prevenirla.

Causas y factores de riesgo de la diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 se desarrolla por una combinación de resistencia a la insulina e insuficiencia progresiva en su producción. Los principales factores de riesgo que señalan los investigadores son:

  • Sobrepeso y obesidad: un índice de masa corporal superior a 30 suele citarse como umbral orientativo de mayor riesgo; la contribución del exceso de peso al desarrollo de la enfermedad varía de ~30% (en personas de origen asiático oriental) a casi el 100% (en algunos pueblos indígenas);
  • Sedentarismo: menos de 3 sesiones de ejercicio por semana se asocia con un mayor riesgo;
  • Obesidad abdominal: a veces se toma como referencia una circunferencia de cintura superior a ~102 cm en hombres y ~89 cm en mujeres;
  • Factores dietéticos: las bebidas azucaradas y el exceso de grasas saturadas y trans aumentan el riesgo, mientras que las grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas se asocian en los estudios con un menor riesgo; en algunas poblaciones asiáticas, el consumo excesivo de arroz blanco también se asocia con un mayor riesgo;
  • Herencia: se estima entre el 47 y el 77%; se conocen más de 36 genes y 80 polimorfismos relacionados con el riesgo;
  • Edad a partir de los 45 años, antecedentes familiares de diabetes tipo 2, diabetes gestacional previa;
  • Afecciones concomitantes: hipertensión arterial, alteraciones del metabolismo lipídico, enfermedad del hígado graso no alcohólico;
  • Tabaquismo: asociado a un mayor riesgo tanto de la propia diabetes como de sus complicaciones;
  • Pertenencia a determinados grupos étnicos: según los CDC, se observa un mayor riesgo entre afroamericanos, latinos, indígenas americanos y nativos de Alaska.

Factores menos evidentes

Las investigaciones también relacionan las experiencias adversas en la infancia (violencia, negligencia, disfunción familiar) con una probabilidad aproximadamente un 32% mayor de desarrollar diabetes tipo 2 en la edad adulta, siendo la negligencia el factor con la asociación más fuerte. Ciertos medicamentos —algunos antipsicóticos, así como los ISRS/IRSN— se asocian con efectos secundarios metabólicos que pueden aumentar el riesgo. El estrés psicológico crónico y el sueño insuficiente también figuran entre los factores mencionados en la literatura.

La presencia de uno o varios factores de riesgo no significa que la enfermedad vaya a desarrollarse necesariamente, y su ausencia no garantiza protección frente a ella. Solo un médico puede evaluar el riesgo individual.